Actividad educativa en torno al cortometraje Googuri Googuri
Realizar un seguimiento de una experiencia.
Utilizar el dibujo en toda su diversidad como medio de expresión.

Googuri Googuri © Tokyo University of the Arts
TítuloGooguri Googuri
Temarelación familiar
Género y palabras claveContemplativa, experimental, abstracción, amor, amistad, abuelo, nieta.
Edad (para película)3-11 años
Duración08 min 23 s
RealizaciónYoshiko Misumi
MúsicaNatsuko Yokoyama
ProducciónTokyo University of the Arts (Japon, 2010)
Describir y luego extrapolar una observación al microscopio.
En la edad en la que los niños empiezan a reconocer y clasificar los elementos de su entorno más que a descubrirlos y cuestionarlos, es interesante introducir la cuestión de la curiosidad y la atención a los pequeños detalles.
¿A quién le interesa la forma de los remolinos de niebla, los ritmos del movimiento del cabello cuando se acaricia? Se podría responder que (entre los adultos) es dominio de científicos y artistas. Pero obviamente hay cuestiones más amplias que afectan a la forma en que todos vemos las cosas.
Se trata, por tanto, de cuestionar tanto la observación como el proceso de imaginación a través de la semejanza.
En esta actividad se parte de la observación de un elemento inocuo en el entorno de los estudiantes, que se les sugerirá: pequeño montón de restos de sacapuntas, textura de una pared enlucida, piel, tela, elemento de una planta, etc. El uso de una herramienta de aumento (lupa, microscopio) para realizar la observación creará la “extrañeza” que motiva la descripción.
Inicialmente sólo se tratará de representar a través del dibujo, con la mayor precisión posible, lo que se ve. Ésta es la parte verdaderamente “científica”. Utilizando el mismo objeto observado proporcionado a los estudiantes, puede ser interesante comparar, en esta etapa, los diferentes dibujos realizados.
En segundo lugar, se puede invitar a los niños a realizar un segundo dibujo, a partir del primero, siguiendo una intuición ligada a la forma que leen en su dibujo, haciéndoles pensar en algo completamente diferente (otro objeto, paisaje, etc.). El profesor puede dar indicaciones o, si funciona, dejar que los niños elijan).
Se trata de elegir una particularidad plástica (forma, color, disposición) común a otro objeto u otro espacio y acentuarla. Podemos imaginarnos utilizando este proceso para crear tres, cuatro o más dibujos, mediante acentuación progresiva.
Podemos inspirarnos en intentos más avanzados, donde las imágenes científicas se convierten en obras de arte: las imágenes recopiladas en Coalescencia. Una imaginación científica, de Élisabeth Bouchaud (2019). Fotografías del bioquímico Linden Gledhill.
Hoja de actividades escrita por: Bruno Pellier

