Actividad educativa en torno al cortometraje Mirage
Comprender la noción de escala geográfica.
Extraer información relevante de un documento para responder una pregunta.
Utilice mapas analógicos y digitales a diferentes escalas.

Mirage © School of Visual Arts
TítuloMirage
Temaespejismo
Género y palabras claveNarrativa, espejismo, mágico, amistad, animales, peces, pesca milagrosa, sueño
Edad (para película)3-11 años
Duración09 min 19 s
RealizaciónIker & Dana
MúsicaA. Reumeurs & J. Kleijnen
ProducciónSchool of Visual Arts (Estados Unidos, 2013)
Estudiar el concepto de desierto a partir de vistas satelitales de la Tierra.
Mirage presenta dos lugares que forman parte de estos “ambientes naturales altamente restringidos” cuyo estudio es importante para comprender la diversidad de nuestro planeta: por un lado, la zona de hielo marino, donde la recolección diaria de alimentos es claramente un desafío para el niño, por otro, el océano, donde ninguna tierra permite que el hombre se establezca. Ambos se caracterizan por una baja ocupación humana. Son desiertos en el primer sentido (etimológico): vacíos, desocupados.
Sin embargo, no son equivalentes en términos ecológicos. En el primero la vida animal o vegetal es muy reducida, en el segundo es abundante y diversa. Sólo el primero es un desierto en el sentido geográfico: un entorno donde las escasas precipitaciones dan lugar a un paisaje esencialmente mineral. En esta actividad nos interesará comprender las diferentes facetas del desierto: desde el desierto humano hasta el desierto para toda la vida orgánica.
Para mantener una visión global, los documentos utilizados serán mapas a escala terrestre visualizados interactivamente con Google Earth (versión Pro, gratuita). Usaremos la vista predeterminada (reducida solo a información relevante), a la que podemos agregar tarjetas específicas. Estos últimos son archivos que se pueden abrir en Google Earth para obtener una “capa” de datos que se superpone a la base fotográfica del software (ver las referencias a continuación).
Puede resultar útil empezar presentando el software y las técnicas de las que depende: recopilación de datos satelitales (Google Earth también utiliza fotografías aéreas). Conviene subrayar el papel de esta visión “externa” y alejada de la Tierra para comprender los vínculos que conectan ambientes y seres humanos geográficamente distantes, es decir, una visión global del planeta propia del mundo contemporáneo.
El primer paso consiste en observar el planeta tal como es para localizar los desiertos, definidos a primera vista como lugares no ocupados por el hombre. El principio es buscar signos de ocupación humana y reflexionar sobre los paisajes cuya morfología se observa a gran escala (colores, estructuras). Mover y hacer zoom permite aclarar o refutar ideas (distinguir estructuras naturales de estructuras artificiales, por ejemplo). El papel del docente es orientar la interpretación de las señales. Para aclarar la observación se puede superponer un mapa de cobertura del suelo (tipo de vegetación, áreas cultivadas, áreas artificiales, etc.).
Podemos concluir esta primera búsqueda intuitiva comprobando con un mapa de densidad de población. Al final de esta etapa, los niños deberían tener algunas nociones sobre la relación entre los entornos naturales y la presencia humana (el papel de las limitaciones del entorno natural), así como una breve lista de zonas donde los humanos no están presentes.
El segundo paso consiste en centrarse en estas áreas y sus características ecológicas, en particular el vínculo entre la presencia de agua y la presencia de vida. Éste es el significado científico de la palabra desierto. Se encuentran disponibles mapas de evaluación de la aridez. Para el mapeo de la vida, el problema es más complicado, pero se pueden utilizar algunos mapas globales especializados para evaluar la biodiversidad o la biomasa.
La idea es comprobar que incluso en zonas que el hombre no ocupa, todavía puede haber vegetación o vida animal. El océano es obviamente el ejemplo paradigmático, en particular porque apenas estamos comenzando a medir su biodiversidad. Así, muy pocas zonas del planeta son verdaderamente abióticas (sin presencia de vida orgánica): sólo hay desiertos glaciares, donde
El agua está presente, pero en forma congelada.
Hoja de actividades escrita por: Bruno Pellier




